“Ray era y sigue siendo el corazón y el alma de nuestra empresa. Su gran espíritu y visión pionera son no sólo su herencia, sino nuestro legado. Honraremos a Ray manteniendo viva su
visión y trabajando juntos por lograr un objetivo común”, ha señalado Dan.

Ray se ha convertido en toda una leyenda. En 1994, preparando un discurso para un grupo de trabajadores de Interface sobre la visión sostenible de la empresa, encontró la inspiración en un
libro de Paul Hawken titulado “The Ecology of Commerce”. Diecisiete años después, Interface ha llevado a cabo una extraordinaria labor medioambiental gracias a Mission Zero: “un proyecto
que ha logrado cambiar la visión de la industria de petróleo intensiva de fabricación de pavimentos textiles”.

Ray inmortalizó la larga experiencia de Interface en dos libros, Mid-Course Correction (1998) y Confessions Of A Radical Industrialist (2009). Graduado con honores por The Georgia Institute of Technology’s school of industrial and systems engineering en 1956, obtuvo un doctorado honorífico de filosofía en la pasada ceremonia Friday’s summer. Junto a Interface financió la creación de la Anderson-Interface Chair en la Natural Systems del Georgia Tech, donde Valerie Thomas, profesora asociada, le ayudó en sus investigaciones sobre sostenibilidad.

Anderson fundó Interface en 1973, siendo la primera empresa americana dedicada en exclusiva al diseño, producción y distribución a nivel mundial de pavimentos textiles modulares. Ray
Anderson, será recordado como el visionario empresario que siempre ha sido gracias a su compromiso medioambiental.