En respuesta a las necesidades del sector de oficinas comerciales, Anderson se asoció con la compañía británica Carpets International Plc. (CI), y un grupo de inversores estadounidenses para fabricar y vender pavimentos textiles modulares.

Así nació Interface.

En su primer día, la nueva empresa contaba con tan sólo 15 empleados, y se enfrentó inmediatamente al desafío del continuo aumento de coste de los productos petroquímicos, esenciales en el sector de moquetas en aquel momento.

Respondimos a la demanda y continuamos creciendo

La avanzada tecnología de corte y fusión de CI ayudó a la compañía a consolidarse y le permitió satisfacer la demanda creada por el auge en construcción de oficinas a mediados de la década de 1970. Las popularidad de la moqueta modular continuó aumentando, y en 1978 las ventas de Interface alcanzaron los 11 millones de dólares. La compañía comenzó a cotizar en Bolsa en 1983.

Mediante adquisiciones, Interface se introdujo en los mercados de Europa y Oriente Medio, y nuestra actividad principal se diversificó, incluyendo moquetas tejidas sin costuras, servicios químicos especializados para moquetas y otras actividades asociadas a mobiliario de oficina.

En 1987, el nombre de la empresa cambió a Interface, Inc. Con su adquisición de Heuga Holdings B.V., uno de los más antiguos fabricantes de moqueta modular del mundo, Interface se convirtió en el líder mundial indiscutible en pavimentos modulares.

Poco después, Interface invirtió en Prince Street Technologies, Ltd., empresa fabricante de moquetas sin costuras de alta calidad, ahora llamada Bentley Prince Street, Inc. En 2003 se introdujo en el segmento de mercado residencial con su división FLOR.

Con el paso de los años, el crecimiento de la compañía ha aumentado a través de más de 50 adquisiciones.

Un cambio de dirección

A mediados de la década de 1990, Anderson tomó la decisión de cambiar por completo la estrategia de la compañía, redefiniendo sus métodos industriales para priorizar la sostenibilidad sin renunciar a sus objetivos empresariales.

Escribió su primer libro, Mid-Course Correction, en el que explica su toma de conciencia sobre los problemas medioambientales, y presenta un modelo que permitirá a Interface ser una empresa totalmente sostenible para 2020. Mission Zero es el nombre de este compromiso.

Anderson escribió un segundo libro en 2009, Confessions of a Radical Industrialist, en el que continuó compartiendo su visión acerca de cómo las empresas pueden modificar sus métodos para funcionar de forma más sostenible en el futuro.